Ingredientes (4p)
- 3 alcachofas.
- 1 calabacín.
- 1 berenjena.
- 1 cebolla.
- 1/2 pimiento rojo grande.
- Un puñado de judías verdes.
- Un par de dientes de ajo.
- Un par de zanahorias medianas.
- Guisantes.
- Salsa de tomate.
- AOVE.
- Sal.
Preparación
- Ponemos el agua para cocer las alcachofas al fuego. Ya sabes, si le echas la sal primero tardará más que si se la echas cuando ya ha comenzado a hervir. Creo que tiene que ver con las propiedades coligativas. Mientras vete saneando las alcachofas, es decir, quitándole las hojas más exteriores, quitándoles el comienzo,… La verdad es que se desperdicia bastante pero es lo que tiene. Yo guardo las hojas que les voy sacando y las cuezo aparte porque mi mujer se las come como pipas. Hay gente que las frota con limón para que no se oxiden, yo procuro meterlas pronto en el agua de cocción y pista.
- Las alcachofas deben cocer unos 10 minutos, no más porque luego se van a hacer con el resto de la verdura. Cuando se cumpla el tiempo sácalas, escúrrelas y deja que se atemperen. Cuando se puedan manipular córtalas en trozos también.
- Mientras vete picando las verduras. ¿De qué tamaño? Del que quieras, pero que sean trozos uniformes. Yo las he picado bastante pequeñas porque iba a comer mi hija también.
- Hay que pochar un poco las verduras así que el orden en el que las voy echando al rustidor es el siguiente: ajo, cebolla, pimiento, zanahoria, berenjena, calabacín, judías, alcachofas y guisantes.
- Una vez estén ligeramente pochadas échales la salsa de tomate y que se mezclen bien los sabores. La salsa de tomate puede ser tomate frito o tomate triturado. Si es tomate frito necesitará menos tiempo de cocción que si es tomate triturado, además que tendrás que rectificar de acidez y sal.
- Mientras puedes ir cociendo la pasta según indique el fabricante. A mi me gusta cocerla poco para luego mezclarla un rato con el resto de ingredientes.
- Se emplata, se espolvorea queso rallado y listo.
Motivación
Tras una visita a Ourense vine cargado de productos varios de la tierra y decidí, para no dejar que se asentaran en los estantes de mi nevera, hacer uno de los clásicos de mi casa: pasta con verduras. Es una receta muy sencilla, que admite un millón de variantes (dependiendo de la temporada) y que no suele defraudar. Además que no se tarda nada en hacer si exceptuamos el corte de las verduras. El inicio del verano es una época cojonuda para la recolección de alimentos así que, de esta vez, me he quedado a gusto con el número de ingredientes. La catalogo dentro de día siguiente porque, aunque no es lo mismo y la pasta se reblandece bastante, si sobran se pueden calentar al día siguiente sin ningún problema.















